sábado, 24 de junio de 2017

Adopta una autora: "La casa del álamo" (Kazumi Yumoto, 1997)


34069128Sinopsis: Cuando Chiaki se entera de que su antigua casera acaba de fallecer, decide asistir al funeral. Y esa última visita a la anciana le devuelve a su infancia a través de unos recuerdos en los que se entrelazan la muerte de su padre, los viajes sin rumbo de su madre, una casa protegida por un enorme álamo, un niño que sabe escuchar, una joven que arroja comida a los gatos desde las ventanas... Y sí, la casera: esa mujer huraña con cientos de cartas en un cajón y el deber de llevárselas a los muertos en cuanto fallezca. La Casa del Álamo es una sorprendente novela que reconcilia el dolor de la pérdida con la esperanza de lo venidero.


Mi opinión: Este es el tercer libro que se ha publicado en España de Kazumi Yumoto y el tercero que leo de ella. Os recuerdo que es mi autora adoptada en el proyecto Adopta una autora. A riesgo de repetirme, quiero decir que me ha gustado mucho, incluso más que su aclamado Los amigos y Viaje a la costa. De verdad, espero que por favor continúen traduciendo más libros de ella, porque de momento esto es todo lo que tenemos.

Estamos ante una novela tremendamente sencilla, con un argumento de lo más simple y fácil, en el que perderse entre sus páginas acaba siendo una experiencia maravillosa. Es el colmo de la cotidianidad, no tiene nada de espectacular ni impactante, y puede que así no lo esté vendiendo demasiado bien, pero es que es precisamente en su "normalidad" donde alcanza la grandeza y llega al corazón. Es algo que podría pasarle a cualquiera, te lo crees y lo entiendes.

Me ha recordado en cierto modo a Los amigos en el sentido de esa amistad entre una niña y una anciana (en el primero era un grupo de niños con un anciano), y también a La fórmula preferida del profesor, de Yoko Ogawa. Es una de esas amistades de "porque no me queda más remedio" que acaban siendo entrañables y casi mágicas.

Y así estoy ahora, hipnotizada por este libro que no puedo dejar de recomendar. Ya me queda poco para terminar mi labor de adopción de Kazumi Yumoto, porque como os decía, de momento no tenemos más libros de ella traducidos, así que lo próximo que traeré será probablemente la última entrada de este tipo: mi trabajo de investigación, en el que os hablaré de la relación de la sociedad japonesa con la muerte. He elegido ese tema porque la muerte es el hecho más presente en los libros de Yumoto. Pero eso será otro día. 

sábado, 3 de junio de 2017

Adopta una autora: "Viaje a la costa" (Kazumi Yumoto, 2012)


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Sinopsis: La joven Mizuki lleva tres años obsesionada por la misteriosa desaparición de su marido, al que la policía ya da por muerto. Una noche, él aparece de improviso en su cocina y, mientras devora sus dulces favoritos, le relata cómo murió ahogado en el mar. A la mañana siguiente, Mizuki comprueba que no se trataba de un sueño y acepta lo que él le pide: que lo acompañe en un último viaje a la costa donde se originó todo. En esta fascinante novela los vivos y los muertos se confunden a lo largo de un Japón enigmático donde los fantasmas resultan más reales que la gente entre la que deambulan.

Mi opinión: Hoy os traigo un nuevo aporte para Adopta una autora con este libro de Yumoto que leí en agosto del año pasado. Compré Viaje a la costa en cuanto salió e inmediatamente empecé a leerlo. En 2015 había leído otro libro de la autora que me gustó mucho, como ya sabéis: Los amigosNo tenía ninguna referencia sobre él, pero confié en mi positiva experiencia anterior con Kazumi Yumoto. 

Bien, pues este libro también me gustó. Es la típica narración japonesa en la que parece que no ocurre gran cosa, pero sí que ocurre. Está todo ahí entre líneas para quien sabe escuchar. Me repito, pero debo decir que lo espectacular de los autores japoneses está en la forma que tienen de narrar. Nadie describe los sentimientos y la melancolía como ellos. 
Este puede parecer un libro con una premisa tremendamente extraña y original, sobrenatural incluso. Da la sensación de que es el típico libro en el que nada es lo que parece, pero es lo que es, no hay más. No hay zombies en el sentido estricto de la palabra, ni finales inesperados; trata de los sentimientos, de la pérdida de un ser querido y cómo asumirla y de la labor interior de conocerse a uno mismo y a quienes creíamos conocer. 
La narración es delicada, pausada y hermosa. Es una novela sosegada, lenta, para saborear despacito. Sencillamente hipnotiza.






domingo, 21 de mayo de 2017

Reflexión: la vergüenza y la culpa

Últimamente estoy pensando mucho en este tema, en el de la vergüenza y la culpa, concretamente al leer un libro que gusta a todo el mundo o que nos han recomendado y a nosotros no nos acaba de cuajar. En serio, ¿por qué sentirse mal o culpable? ¿Es que hemos firmado en algún sitio que a todos nos tienen que gustar las mismas cosas? A mí antes me pasaba, me avergonzaba leer el libro del momento o el clásico imprescindible y que no me gustase. Pero ya no me pasa. ¿Por qué? Porque me di cuenta de que es ridículo, que es imposible y absurdo que al 100% de la población mundial le gusten o disgusten los mismos libros. Si existe diversidad literaria creo que es porque hay un público para todo y no tiene porqué ser algo malo. Quiero, desde este post, animar a la gente a que no le pase eso: no os sintáis culpables u os avergoncéis porque no os guste un determinado libro. Vosotros dictáis vuestras propias normas. Antes de continuar con esta reflexión quiero aclarar que no escribo esta entrada pensando en nadie ni queriendo atacar a nadie, lo hago porque día a día veo en las redes y en la vida real casos como los que os voy a escribir y me parece una práctica infame. Simplemente quiero manifestar mi rechazo hacia ese comportamiento que todos hemos sufrido y sufrimos alguna que otra vez, porque esas burlas rozan el acoso y la intolerancia.

LA ARDUA LABOR DE TENER QUE JUSTIFICARSE

¿Sabéis lo que más me molesta una vez habiendo asumido hace años que me gusta lo que me gusta y punto? Pues tener que justificarme una y otra vez porque las mentes obtusas de siempre no entiendan que para gustos los colores y para colores las flores. ME A-GO-TA. ¿En serio tengo que explicar hasta el día del juicio a las mismas personas una y otra vez por qué me divertí con El código Da Vinci o por qué odio Rayuela? ¿O que El Quijote no me pareciera para tanto? ¿O que haya leído Los pilares de la tierra tres veces? ¿En serio? Muy a menudo me pregunto de dónde sale esa prepotencia y ese creerse especial y más listo despreciando los gustos de los demás (y hablo de libros porque generalmente este es un blog de libros, pero todo esto es aplicable a cine, series, música, ropa, comida, preferencias viajeras...). Nadie tiene la razón absoluta, solo disponemos de nuestros gustos.

Bueno, pues eso, que cansa. Y queda ridículo por parte del instigador cultureta. Yo asiento con la cabeza por fuera y me descojono por dentro, que lo sepáis. Pero a veces también me cabreo, y es por la simple razón de que me parece una falta de respeto grave eso de "pero explícame eso de que no te gustó este liiibrooo" o "¿de verdad te gustó Los Juegos del hambreeee? ¡Si eso es para chiquillooos!". (Nota: leer estas dos frases poniendo voz de gilipollas). Pufff... qué agotamiento. Son dos preguntas que se pueden hacer, claro que sí, pero de otra manera, sin recochineo y aceptando que si te justifican una respuesta del modo que sea, lo más lógico es respetar esa otra opinión, porque nadie rige con obligaciones y normas los gustos mundiales, que yo sepa. Nadie es nadie para decirte lo que te tiene o no te tiene que gustar ni humillarte por ello. Lo malo es que por culpa de esos imbéciles que nos quieren hacer sentir inferiores o más tontos, nos acabamos avergonzando de nuestros gustos. Con lo bonito que es aceptarse a uno mismo, decirlo y darse cuenta de que el mundo no se detiene por ello ni los cielos explotan. 

- Petición seria: no queráis dejar en ridículo a una persona por tener gustos diferentes. Aquí nadie es más listo que nadie, que todos nacemos igual: solos y en pelotas. Hasta los catedráticos.
- Petición seria nº 2: no os dejéis avergonzar por un cultureta cualquiera. La mejor bofetada para el ego es la indiferencia.

UN MOMENTO PARA CADA COSA

Ese es mi lema. ¿No os ha pasado nunca eso de leer un libro en un momento de la vida y releerlo en otro momento diferente y verlo con otros ojos? Además de creer que los gustos cambian y se depuran con los años, creo que los estados anímicos, la experiencia o la edad afectan mucho a nuestro modo de ver ciertos libros. Yo leí El retrato de Dorian Gray por primera vez con 13 años y no me gustó. Influyó mi edad, una mala traducción y un desconocimiento de la época y los clásicos que me llevó a no enterarme de gran cosa. Y me da igual que otra persona lo leyese a los 11 o 12 años y le cambiase la vida; en el momento que me quiere restregar eso por la cara con toda su superioridad de super listo/a me dice mucho del adulto en que se ha convertido.

Segunda parte de la historia: leí el mismo libro con 32 años, una visión más amplia de los clásicos y de la época victoriana, más madurez como lectora, una buena edición... y me encantó. Ahora es uno de mis libros favoritos. ¿Final feliz? En absoluto: todavía hay quién me pregunta que cómo es que no me gustó la primera vez, siendo como es un gran clásico, y que si no me gustó es porque de verdad no me gustan los clásicos. (¿Podemos insertar un facepalm aquí?... Gracias).

No creo que necesite explicar mucho más sobre este asunto. Si lees Bajo la misma estrella sin haber perdido a nadie cercano probablemente no te impliques emocionalmente y el libro no te diga gran cosa. Si lo lees habiendo sufrido el fallecimiento de un ser querido te va a afectar de algún modo. Ni siquiera puede que te haga llorar a mares, pero te va hacer pensar y recordar algunas cosas. Son dos puntos de vista creíbles, respetables y comprensibles.

MISMO AUTOR, DIFERENTES LIBROS

- Stephen King es uno de mis autores favoritos, fue el escritor con el que me inicié en la literatura para adultos de forma seria, he leído muchos de sus libros, me han gustado la mayoría y sin embargo no puedo con la puñetera Torre Oscura (me resulta una historia aburrida y con la que no acabo de conectar).

- Me encanta Jane Austen, pero Persuasión me parece su libro más insulso, y aun sin compararlo con otras obras suyas. Lo siento, pero cuando lo leí me pareció soso y anodino. No quiero decir que sea malo, si no  que es mi "menos favorito" (aquí influye mucho la horrible edición/traducción en que lo leí y mi bajo estado anímico de ese momento, que me afectó porque el libro era muy melancólico y tal vez en ese momento de mi vida no fue la mejor elección).

Y bien, ¿algún problema? Pues... no. El mundo sigue girando igual. Que te guste mucho un autor no significa que te tenga que gustar TODO lo que ha escrito. Hay que ser un poco objetivos también y elegir las obras en las que ha estado más inspirado o que más te hayan inspirado a ti, todo ello de forma subjetiva. Os he puesto dos ejemplos de libros que suelen gustar a todo el mundo y a mí no. Y lo mismo los leo en otro momento y me encantan. De hecho en el caso de Persuasión quiero hacerlo, pero con otra edición y en el momento adecuado. 

Todo esto es tan fácil de explicar poniendo el siguiente ejemplo: eres fan de los Rolling Stones. Tienen aproximadamente unos 27 álbumes de estudio. ¿No hay alguno que te guste un poco menos o no te diga gran cosa? Es imposible que te gusten todos por igual. Pues con los libros lo mismo. Y no hay que tener reparo en decir "me gusta este escritor o aquella autora, pero su libro 'tal' no me gustó". No es tan difícil.

LIBRO DE MODA HACE AÑOS Y QUE AHORA ES VERGONZOSO ADMITIR QUE TE GUSTÓ

Esto me pasó hace poco. Leí en marzo El cuento número trece y no sabéis la de opiniones que vi en Goodreads de tipo "me gustó en su día pero ahora no creo que lo hiciera", "me gustó pero no estoy seguro de si habrá envejecido bien", "me gustó, pero no tanto como a otros porque estaba de moda y no tengo por costumbre leer libros de moda" o "me gustó pero me da un poco de vergüenza decirlo". Vale. En todos esos comentarios sentí eso mismo: que las personas que los habían escrito respiraban vergüenza al hablar de ese libro y admitir que les gustó. Que sí, que es lo de antes que comentaba del momento, que puede que te gustase en su día y ahora no, pero si no lo has releído no lo sabes. O igual sí que lo sabes, pero ¿por qué te tienes que avergonzar de que te gustase hace diez años? ¿Por qué tienes que justificarte y admitirlo como si te estuvieses disculpando? ¿Por qué mientes? Era una versión más joven de ti que en ese momento disfrutaba con ese tipo de literatura y ahora no. Te has definido como lector, ¡enhorabuena! No veo el problema. Y si acaso te sigue gustando ese libro, ¿por qué no quieres decirlo? ¿Porque estuvo de moda y lo leyó todo el mundo y crees que caíste en la trampa y te dejaste llevar por la oleada de buenas referencias? Ah... me dices que no puede ser que te guste porque te guste y punto, ¿no? Pues es ridículo.

A mí me gustó, le di cuatro estrellas y no me da vergüenza, porque la vergüenza era verde y se la comió un burro.

LA ZONA DE CONFORT NO ES MALA

Constantemente veo a gente que quiere salir de su zona de confort y se lleva malas experiencias ahí fuera. Y vuelve a salir, y le sale mal. Y vuelve a salir, y le sale mal. Y vuelve a salir, y le sale mal. Y vuelve a salir, y le sale mal. Y a veces, ¡milagro, sale bien! 

A ver, no me malinterpretéis, a veces es bueno salir de la zona de confort y se acaban descubriendo grandes novelas y géneros con ello, a veces mola arriesgarse y nos viene un soplo de aire fresco. Pero el problema está cuando quieres salir de tu zona de confort para leer el libro de moda, que no es de tus géneros favoritos, y no te gusta cuando lo acabas. La sensación de pérdida de tiempo es brutal, es una bofetada. Y lo peor es que ya lo sabías.

Salir de la zona de confort está bien a veces, pero cuando llevas 20, 30, 40, 50 años leyendo sin parar... ya sabes qué te gusta y qué no. Equivócate, pero que sea cosa tuya. No salgas de tu zona porque alguien te lo quiera imponer y hacer que te guste un libro que no tiene nada que ver tus preferencias. Para eso no salgas de tu zona de confort, porque tu zona de confort no es mala, ya la conoces.

Mi zona de confort es clásicos, fantasía y ciencia ficción. Eso no quiere decir que no picotee otras cosas, solo que esos tres géneros son con los que me siento más cómoda. Tampoco quiere decir que me guste absolutamente todo lo que se encuadre en esos géneros, porque la propia zona a su vez también se va definiendo. Un ejemplo: me apasionan los clásicos pero no acabo de verle la gracia a Henry James. 

Sé que no tengo vida para leer todo lo que quiero y eso influye en que me resista a abandonar mi zona de confort muchas veces seguidas, porque quiero leer lo que me gusta. Sinceramente, no veo nada de malo en ello, si al fin y al cabo la lectura es un disfrute.

No sé si me he explicado muy bien, pero quiero decir que si sales de tu zona de confort sea porque TÚ quieres hacerlo. Igual te sale bien, igual te sale mal, pero el viaje ha sido tuyo. Y si eres de esas personas que no quiere salir de su zona de confort jamás, no te avergüences, porque he visto gente que lo hace y me da mucha pena (y esto es porque siempre llega el típico de "¿pero solo lees clásicoooos?").

EL PUÑAL DE HYPE

Hoy día vemos libros por todas partes. Publicidad, YouTube, blogs, Twitter... ¡y hasta en librerías! XD

Bromas aparte: el exceso de información es masivo, la cantidad de libros nuevos que aparecen, que todo el mundo lee a la vez, que a todo el mundo le encantan... STOP! Para, para porque acabas creyendo que cada nuevo libro que vas a leer te va a cambiar la vida y luego te das cuenta de que no ha sido así. Te haces una idea exagerada y muy positiva sobre muchos libros y luego, o no te gustan cuando los lees, o te gustan pero no te parecen para tanto. 

Relájate, lee algún libro que descubras tú o del que no hayas visto opiniones. No puedes leer todos los libros del momento en una semana, engullirlos y no disfrutarlos. Y es que no pasa nada si no lo haces. Decídete por un título obviamente pensando que te va a gustar, pero no te vayas por las nubes, porque eso acaba siendo muy malo para ciertos libros. Y para ti, porque luego te frustras y crees que ya no disfrutas leyendo. Puede ser divertido dejarte llevar y leer el libro del momento, apuntarte recomendaciones... ¡Pero no bases todas tus lecturas en eso! El hype puede ser malo, es un arma de doble filo.

Y luego no te sientas culpable si acabas leyendo el libro del momento y no te gusta, te haya traicionado tu hype o no. No porque un libro esté en boca de todos tiene que gustar por igual y, de hecho, se agradece ver también diversidad de impresiones sobre un mismo libro.

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Y hasta aquí esta reflexión. Sé que el post ha quedado kilométrico, pero son cosas que estaba guardando desde hace tiempo y quería decir ya de una vez, porque me encuentro realmente cansada de muchas cosas. Al final el mensaje es: sé tú mismo y lee lo que te apetezca. Es normal que no todos los libros te gusten, a nadie le gusta todo lo que lee. Tienes que estar orgulloso de quién eres y de lo que te define como lector y persona (siempre que lo que te defina no sea comer cerebros o matar cachorrillos). Si tienes que responderle mal a una persona porque se ha reído de ti por tus gustos, hazlo. Y sin remordimientos. Que nadie te diga cómo vivir tus aficiones, porque son lo más íntimo, privado y personal que tienes, es la más pura esencia de ti mismo. Da igual si alguien no te entiende, tal vez el problema sea suyo. 

Ahora pensad en qué lado de la balanza estáis. Y pensad, pensad...

sábado, 13 de mayo de 2017

Charlie Bucket 1. Charlie and the Chocolate Factory (Roald Dahl, 1964)


29093190Argumento: El señor Wonka, dueño de la magnífica fábrica de chocolate, ha escondido cinco billetes de oro en sus chocolatinas. Quienes los encuentren serán los elegidos para visitar la factoría. Charlie tiene la fortuna de encontrar uno de esos billetes y, a partir de ese momento, su vida cambiará totalmente.

Mi opinión: Sigo con mi periplo de leer todo lo que me sea posible de Roald Dahl y este libro es uno de los más conocidos. La película de 2005 la he visto muchísimas veces porque me encanta y la tengo muy grabada en la mente, así que ahora me doy cuenta de que es una adaptación excelente, aunque se inventan al padre dentista de Willy Wonka, que en este libro no llega a salir (no sé si será cosa del segundo libro o si directamente se lo inventó Tim Burton).


Ha sido una lectura en inglés y me congratula anunciar que no he buscado nada en el diccionario. Es un libro que emplea un lenguaje sencillo, pero estoy muy contenta conmigo misma por esto. Además, creo que así me ha lucido mucho más, porque las canciones de los Oompa-Loompas riman por completo y son graciosísimas, cosa que no sé en la traducción cómo será (lo buscaré por curiosidad).


El libro me ha encantado y sin duda leeré la segunda parte, de la que desconozco todo argumento. Lo he pasado genial leyéndolo y ha habido momentos incluso en los que me he reído a carcajadas, porque el humor de Willy Wonka es muy trol, me encanta. Esta historia es un ejercicio de imaginación pura y dura, con todos esos inventos dentro de la fábrica. Es un libro divertidísimo, que de haberlo leído cuando era pequeña me habría flipado mucho. 5/5

miércoles, 3 de mayo de 2017

La letra escarlata (Nathaniel Hawthorne, 1850)


Resultado de imagen de la letra escarlata penguinArgumento: Ambientada en la Nueva Inglaterra de los puritanos del siglo XVII, La letra escarlata narra el terrible impacto que un simple acto de pasión desencadena en las vidas de tres miembros de la comunidad: Hester Prynne, una mujer de espíritu libre e independiente, objeto del escarnio público y condenada a llevar la «A» de «Adúltera»; el reverendo Dimmesdale, un alma atormentada por la culpa aunque digno de la estima general, y Chillingworth, un ser siniestro, cruel y vengativo, que maquina en la sombra.

Mi opinión: Esta es la lectura de mayo-junio del Club Pickwick. Me ha gustado mucho y me ha sorprendido porque esperaba algo mucho más denso y lleno de vocablos rebuscados, y en realidad me ha resultado ligero y, al ser de capítulos cortos, de lectura rápida. 


Creía que iba a ser en plan “el pueblo contra Hester Prynne” todo el tiempo, pero en realidad es un libro que habla del pecado de una forma muy alegórica. Además, hay sitio para los tres personajes principales: ella, Dimmesdale y Chillingworth; conocemos a los tres desde dentro durante la lectura y lo que mueve a cada uno de ellos.


El personaje de Hester me ha encantado. Es una mujer muy fuerte, que en realidad podría haber cogido un barco o una carreta y salir de ese pueblo, arrancarse la letra escarlata de sus ropas y cambiar de identidad, pero en cambio decide quedarse por amor a Dimmesdale y a las raíces que va plantando en el nuevo mundo. Dimmesdale, por su parte, me ha parecido un cobarde y no ha terminado de caerme bien (ni imaginándolo con la cara de Gary Oldman, que hizo de él en la peli del 95). Podrían haber huido, empezar de nuevo con su hija o que él confesase, pero prefiere permanecer en muda penitencia para conservar su carrera y cuando reacciona ya es muy tarde. A Chillingworth directamente le odié. También hay lugar en el libro para Pearl, la hija de Hester, todo un torbellino de niña que el autor se esfuerza, tal vez de forma exagerada, en presentar como casi diábolica por haber sido concebida fuera del matrimonio. No obstante, ese misticismo que rodea a la personalidad de la niña hizo que el personaje me gustase.

Hay muchas descripciones del pueblo, que no es otra cosa que Boston a sus inicios. Se explica la estructura jerárquica y el funcionamiento de aquellas primeras colonias, con los hombres destacados, los artesanos y granjeros, los indios y las costumbres de todos ellos. Además, aparecen personajes que existieron de verdad. Es una sociedad básicamente puritana, de las primeras vertientes estrictas, pero no por ello el libro me ha transmitido el agobio y oscuridad que esperaba, porque el castigo que se acaban poniendo los personajes es interior y privado. Aquí el escarnio trata más de los demonios propios y en realidad el libro es puramente psicológico. Todo ocurre años antes de los juicios por brujería y, aunque se nombra al Diablo y los akelarres, no es ni mucho menos el tema principal.

Si bien hay un par de capítulos que hablan de Chillingworth y son los que menos me gustaron, en general es una novela que he disfrutado mucho y hasta reelería en un futuro. Uno de mis capítulos favoritos ha sido “La niña junto al arroyo”, me han gustado mucho las descripciones del bosque, la luz, el paso del agua… En fin, una novela que me ha sorprendido para bien. 4/5